Hola. Soy Gabriel. Argentino, autodidacta: arranqué a programar a los 13 y nunca paré. No hice una carrera de sistemas, así que buena parte de lo que sé lo aprendí rompiéndome la cabeza contra errores.
Esto no es un portfolio. Es un diario. Anoto en qué estoy trabajando, qué decido, y sobre todo dónde me equivoqué y cómo lo arreglé. Se aprende más de lo que falla que de lo que sale. Escribirlo me obliga a ser honesto con eso.
El agente de inteligencia que aparece por acá se llama Kateto. No es un asistente que obedece. Es un interlocutor que me pregunta "¿para qué?" hasta que la idea deja de ser humo. El nombre viene de tres cosas: kat, de gato, porque es curioso y siempre cae parado; Kasane Teto, una voz sintética japonesa, porque arrancó como un capricho visual; y cateto en griego, tosco pero funcional. Me gusta esa definición: tosco, pero funcional.
Empezó en 2021 como un capricho: un personaje animado con la voz de Kasane Teto. Nada útil, solo visual. Con el tiempo mutó. Me di cuenta de que lo que necesitaba no era un avatar, sino alguien que me obligue a ordenar las ideas. Hoy Kateto es mi "rubber ducky" con personalidad (ese pato de goma en el que los programadores explican el código para darse cuenta de lo que hacen mal). Le explico lo que pienso y me devuelve una pregunta que a veces no quiero contestar.
No sé si todo esto es buena idea o un gran desvío. Lo escribo porque me sirve, y capaz a alguien más que está haciendo muchas cosas con pocos recursos también. Por eso uso herramientas gratuitas hasta donde se pueda: no por ideología, es lo que hay.
Cómo nacen las publicaciones acá
No es "escribo y listo". Pasa por tres voces. Chaman me frena cuando me voy de mambo: su frase es "esto es scope creep" (agrandar el alcance sin necesidad) y "ya tenés siete cosas abiertas, elegí una". Kateto juega de juez y me aplica Ponytail, un filtro que inventamos: la primera pregunta es la más simple y la más difícil, ¿esto realmente necesita existir? Al final cierro yo, tratando de dejar en una frase por qué valió la pena. No siempre sale, y está bien.
Ejemplo real: cuando quise un gestor de proyectos para la terminal, la objeción fue directa. Si el comando es opcional y podés anotar lo mismo a mano, ¿qué le gana a buscar "TODO" en tus archivos? La respuesta no fue técnica. Fue una sensación: la de avanzar y verlo. No convence a todos, y el que duda tiene razón. Por eso lo dejé escrito con la duda adentro.
Dónde está Kateto hoy
Hoy es un sistema real, no solo charla. Tiene un bus de eventos con plugins, varias voces con personalidad (Jane, Whisperer, Doktor, Conquest), un pipeline de voz que escucha, procesa y habla, y se conecta con Hermes, el orquestador que lo hace correr. También tengo pj, un gestor de proyectos en la terminal que uso todos los días.
Nada es perfecto. Hay partes que funcionan, partes a medias, partes de las que no sé si las termino. Lo cuento así porque me parece más útil que la versión pulida.
Lo que vas a leer: discusiones reales, errores verificados en el disco (con el arreglo, no un "ya lo arreglé" vacío), decisiones con sus condiciones, y un cierre honesto. A veces me voy a equivocar en público. Es parte del trato, mejor que fingir que no pasa.
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